Empotrar un lavavajillas puede parecer complicado al principio, pero con un poco de planificación y las herramientas adecuadas, es una tarea totalmente realizable para cualquier persona con habilidades básicas de bricolaje.
En mi experiencia, he aprendido que lo más importante es preparar bien el espacio y entender las conexiones de agua, desagüe y electricidad antes de siquiera mover el electrodoméstico.
Paso 1: Preparación del espacio de instalación
Lo primero es elegir un lugar adecuado. Asegúrate de que el espacio tenga acceso cercano a una toma de agua, un desagüe y una toma eléctrica. Es probable que tengas que hacer orificios con un taladro a través del gabinete para pasar los cables eléctricos y las tuberías de agua y desagüe.
Consejo práctico: Verifica que el hueco tenga al menos 60 cm de ancho y esté nivelado para evitar vibraciones durante el uso.
Paso 2: Conexión del suministro de agua
Una vez preparado el espacio, toca conectar la toma de agua. Aquí descubrí que, si quieres compartir la entrada con otro electrodoméstico (como un fregadero o una lavadora), es muy útil instalar una válvula doble. Esto permite que ambos dispositivos reciban agua sin problemas y sin afectar la presión.
Paso 3: Conectar la manguera de entrada al lavavajillas
Este paso varía según el modelo. Hay lavavajillas modernos requieren conexiones más complejas. Algunos, por ejemplo, tienen el sistema de conexión en la parte inferior frontal, justo debajo del lavavajillas. Es importante leer el manual del fabricante para asegurarte de que conectas correctamente la manguera de entrada.
Paso 4: Conexión del desagüe
Conectar el desagüe puede parecer simple, pero es un paso crucial. Según algunas personas, reemplazar la tubería inferior del fregadero fue una buena decisión, ya que evitó futuras obstrucciones y fugas. Asegúrate de que la manguera de desagüe esté bien sujeta y en una posición que evite el retorno de aguas sucias.
Paso 5: Conexión eléctrica segura
Antes de comenzar este paso, apague la energía desde el interruptor general, por seguridad. Luego, conecte los cables eléctricos:
- Cable negro (fase).
- Cable blanco (neutro).
- Cable de tierra (verde) al tornillo de tierra de la caja.
Todo asegúrelo con conectores de torsión. Después, inserta las conexiones en la caja eléctrica del lavavajillas, y asegúrate de que no haya cables expuestos.
Paso 6: Asegurar el lavavajillas al mueble
Ya con todas las conexiones listas, empotra el lavavajillas en su lugar y atorníllalo al gabinete para evitar movimientos. Una recomendación que aprendí: evita que los cables eléctricos se enreden con las tuberías, ya que esto puede provocar daños con el tiempo.
A partir de aquí, solo quedan ajustes estéticos: colocar la puerta decorativa, nivelar el electrodoméstico y hacer pruebas de funcionamiento. Y listo, siguiendo estos pasos y ayudante con el manual puedes comenzar a disfrutar de tu lavavajillas.
